Pasó lo que tenía que haber pasado hace mucho tiempo. Finalmente, Xabi Alonso ha sido destituido como entrenador del Real Madrid. Esto ocurre después de que el equipo diera pena ajena en la final de la Supercopa de España ante el Barcelona, donde efectivamente se perdió 3-2. Como siempre, la "prensa" mintió para decir que su puesto estaba asegurado y, para sorpresa de nadie, lo terminaron largando de un plumazo.

Aquí voy a dar mi opinión sincera ante este hecho y a desmentir lo que cree cierto sector de la afición, que no se informa, sino que prefiere seguir una ideología de relato totalmente absurda.


El fin del relato y el vendedor de humo 💨

Lo que dije de su persona lo sigo manteniendo: es un mentiroso. Llegó con supuestas "ideas" y un fútbol de "primer nivel", pero no fue más que un vendedor de humo que disfrazó su incapacidad con un barniz de guardiolismo fascinante. Es increíble cómo hoy todavía se dice que "tenían que haberlo dejado trabajar", pero esto solo refuerza que Alonso es un incompetente y un mentiroso compulsivo.

No hizo nada de lo que vino a proponer. Su proyecto nunca existió y, por lo tanto, sus defensores son igual de mentirosos que él mismo.


Las faltas de respeto que condenaron su gestión 📉

A continuación, enumero sus faltas de respeto, las cuales ya había mencionado anteriormente y que hoy nos dan la razón:

  • Doble estándar y cobardía: Su famosa meritocracia solo aplicó para castigar a quienes no eran de su círculo íntimo. Vimos cómo sentó a Vinícius cuando su rendimiento bajó, pero cuando la decadencia fue general y el equipo se arrastraba, Alonso se arrugó por completo. Premió la desidia de sus protegidos y castigó el esfuerzo de los que esperaban una oportunidad real.

  • La muerte de la cantera: Prometió apertura y uso de la cantera como pilar. Pero, ¿dónde están las oportunidades? Gonzalo y Endrick (este último cedido) terminaron sepultados en el banquillo, viendo cómo la generación de los intocables se arrastraba en el campo. Esto no es desarrollar talento; es frustrarlo y enviar un mensaje nefasto: el nombre pesa más que el rendimiento.

  • Fútbol aburrido y sin sangre: El sello de Alonso fue la parálisis táctica. El equipo fue incapaz de generar emoción o arriesgar. Fue un traslado de balón lateral, predecible y carente por completo de carácter. Ver un partido se convirtió en una tortura. Su falta de pantalones para tomar decisiones condenó al equipo al fracaso.


Incompetencia táctica en el momento de la verdad 🧠🚫

Más allá de las teorías absurdas sobre el vestuario, la realidad es mucho más simple: Alonso demostró una incompetencia absoluta en la dirección de campo. No es que los jugadores no quisieran ganar, es que su entrenador los saboteó con decisiones inexplicables en la final ante el Barcelona.

¿Cómo se explica que un entrenador saque a Fede Valverde al minuto 69 con el marcador 2-2? ¿Cómo se justifica quitar a Vinícius al minuto 80 cuando el partido estaba en su punto más crítico y ellos eran los únicos que estaban aportando goles y peligro? No fue una cuestión de actitud de los jugadores, fue la gestión de un técnico mediocre que se dejó dominar y que, en la hora de la verdad, demostró que no sabe leer un partido de alto nivel.

Sigan comprando el humo de los periodistas si quieren. Xabi Alonso se va por la puerta de atrás porque el puesto le quedó inmenso y su traición al estilo del Madrid es imperdonable.