Este humilde espacio lleva ya 6 meses desde que lo cree en junio de este año y, honestamente, han sido unos seis meses bastante buenos en cuanto a publicaciones y lectores. Me deja muy agradecido con cada uno de ustedes por leer mis opiniones que, al final, no serán la verdad absoluta, pero son un aporte que va mucho más allá de mis clásicos tweets o esos chistes rancios de mi persona que ya conocen; les agradezco con el corazón. Pero lo que conlleva este artículo, como en muchos otros publicados, es su tema central. Hoy vamos a arrancar oficialmente con la sección de "Mi año deportivo", donde a finales de los años venideros haré un especial sobre mis sensaciones y el rendimiento de mis equipos favoritos, tal como lo adelanté en aquel artículo de bienvenida. Así que, sin más preámbulos, los invito a repasar cómo le fue en este 2025 a mis colores y qué me dejaron estos doce meses de intensidad pura.


⚪ Real Madrid: El año de las caretas y el vacío absoluto 🤡❌

Iniciamos fuerte con el equipo que más bilis me hizo derramar: el Real Madrid. El año 2025 del conjunto merengue ha sido, sencillamente, horripilante. Nos enfrentamos a un nadaplete histórico que duele en la esencia misma del madridismo. Ver cómo se despiden figuras como Carlo Ancelotti y el eterno Luka Modric en este contexto de fracaso es un trago amarguísimo. Lo peor es que no se hicieron los fichajes que se tenían que hacer, un tema que ya les había advertido en mi post sobre las urgencias blancas. Es frustrante ver que todavía hay jugadores en el equipo cuyo aporte es poco o nada, manteniéndose ahí por un nombre que ya no respaldan en el césped.

Pero lo que realmente me pone crítico es la actitud interna. Siento que hay jugadores que son unas auténticas ratas, moviéndose por intereses que no son el escudo, y tuvimos un entrenador al que le encantaban los discursos populistas pero que demostró ser un doble cara total. Como ya mencioné en la vaina de la meritocracia se cayó, todo ese sistema se derrumbó ante nuestros ojos. Este año se volvió insufrible ver al Madrid después de tantas temporadas de gloria. Personalmente, dudo mucho que esto vaya a cambiar pronto porque, por como se ve el panorama, el 2026 puede convertirse en algo igual o incluso peor que este nefasto 2025.


⚾ Tiburones de La Guaira: Una falta de respeto al fanático 🌊🚫

Cambiando de diamante, toca hablar de algo muy reciente que ya desglosé el día Domingo en la sección de la LVBP. No tengo mucho que agregar que no sea la indignación que cargo encima. Para mí, como fanático de los Tiburones que ha aguantado de todo, lo vivido este año fue una falta de respeto total. No se puede gestionar un equipo con esa desidia y esperar que la gente simplemente lo acepte. Me deja una sensación horrible en el pecho porque, si todo sigue así bajo esta misma línea de mediocridad, me temo que vendrá otra sequía de esas que nos marcaron por años. Es agotador sentir que el compromiso no es mutuo entre la oficina y la grada.


🇻🇪 La Vinotinto: El ciclo infinito del llanto y el fracaso 💔🥀

Y bueno... aquí no hacen falta demasiadas palabras para describir el sabor de boca que deja saber que, otra vez, se fracasó rotundamente. Ya lo escribí en su momento sobre la eliminación que más duele, y me mantengo en cada punto. No me vengan a contar cuentos con la Sub-17; al final sigue siendo un torneo menor en comparación con la absoluta, que es donde realmente se mide el progreso, y ellos siguen fallando en el mismo tramo del camino. Extenderme aquí es simplemente entrar en un círculo vicioso de frustración.

Es el mismo llanto y el mismo dolor que sentía cuando tenía apenas 6 años. Hoy, ya con 22, me doy cuenta de que ese dolor no ha cambiado ni un milímetro; es una herida que se abre cada ciclo con la misma crueldad. No quiero darle más vueltas al asunto porque la impotencia es tal que me dan ganas de pegarle un puñetazo a lo primero que vea y arrancar a llorar por la falta de respuestas de nuestra selección. Es una tragedia nacional que parece no tener fin.




🟡 Trujillanos FC: Mi lugar seguro y la alegría más grande 🛡️✨

Pero entre tanta oscuridad, el fútbol me dio un respiro, y fue de la mano de mi equipo del alma. Trujillanos FC fue lo mejor de mi año, sin ninguna duda. Ellos me dieron la dicha de verlos en el subsuelo, en los momentos más bajos donde pocos se quedaban, pero yo he estado allí para verlos triunfar y volver hacia lo más alto. Ver el renacer del equipo ha sido una de las experiencias más puras que he vivido como fanático. Como puse en mi artículo sobre el fin de la pesadilla, no hay mucho más que decir porque me daría todo el día explicando lo que fue ese momento de gloria. Fue la luz que compensó todas las amarguras anteriores. Es un sentimiento que volvería a repetir una y mil veces, porque esa es la esencia de ser hincha.


🏁 Un balance que me deja pensando para lo que viene 📝

Haciendo el cierre de este 2025, el balance es una mezcla extraña de rabia acumulada y una pequeña chispa de esperanza. Me voy de este año muy crítico con las instituciones que parecen haber perdido el rumbo y el respeto por sus seguidores, pero aferrado a ese sentimiento que solo mi equipo local me pudo devolver. El deporte me ha quitado mucho este año, me ha hecho pasar rachas insufribles y me ha recordado lo que es el dolor de la derrota constante, pero también me demostró que siempre hay un motivo para volver a la cancha. Toca cerrar la página, tragar grueso por los fracasos y esperar que el 2026 nos traiga, al menos, un poco más de coherencia y menos discursos vacíos.