La sexta fecha de la Liga FUTVE nos dejó un sabor amargo, de esos que no se quitan ni con el pasar de las horas y que te obligan a cuestionar seriamente el compromiso de quienes hoy visten nuestra camiseta. Visitamos a un Monagas SC en Maturín que llegaba herido, siendo el último de la tabla y sin haber sumado ni un solo punto en lo que va de torneo; era, por donde se mirase, la obligación de Trujillanos FC sacar la casta, dar un golpe sobre la mesa y traerse los tres puntos. Escribo estas líneas con la molestia a flor de piel, porque ver a este escudo ser pisoteado por la falta de actitud duele en lo más profundo de la idiosincrasia de nuestro estado. Antes de soltar mis palabras de "cariño" para el DT y los jugadores, hay que decir que lo de ayer fue una falta de respeto a la historia guerrera.
Un once confuso y el sacrificio de los talentos en posiciones inventadas ⚽
El planteamiento de Oswaldo Chaurant fue, desde el anuncio de la alineación, un mapa de confusión total que nadie terminó de entender. Si bien Luis Terán repetía en el arco, los cambios en la zaga con el debut de Steve Pabón (24 años) junto a Fabián Chaverra, y el estreno de Oscar Rojas (22 años) por derecha, dejaron ver una falta de acoplamiento alarmante que pagamos caro. Lo más insólito fue el dibujo táctico: un supuesto 4-2-3-1 donde se sacrificó a Enderson Abreu poniéndolo de extremo derecho, cuando todos sabemos que es un "10" creativo y que ya venían inventando con él poniéndolo de doble 5. Es inaudito que tras una pretemporada y seis fechas, todavía no tengamos un XI fijo y se siga improvisando con los activos del club en puestos que no sienten, dejando a David Livingstone como un "9" totalmente aislado que tuvo que pelear solo contra el mundo.
El espejismo del primer tiempo y las "patadas de ahogado" 🥅
El arranque del partido fue deficiente, un equipo que no se hallaba en ningún aspecto y que se limitaba a lanzar pelotazos a cualquier lado sin sentido alguno. En medio de ese desorden, Nicolás Femia fue de los pocos que usó el cerebro y metió un pase filtrado a Albaro Polo que terminó en el penal que Livingstone cambió por gol para el 0-1 momentáneo. Sin embargo, la alegría duró poco porque el colombiano se lesionó a los minutos, obligando al ingreso de un José Rivas Gamboa que sigue en una racha pésima y que no aporta el peso ofensivo necesario. El segundo tiempo fue peor: no eran solo pelotazos, eran "patadas de ahogado" de un equipo que se estaba hundiendo solo en su propia incapacidad. No nos superaron por un fútbol lírico, nos ganamos nosotros mismos por falta de orden, tal como pasó aquel fatídico día contra Portuguesa donde regalamos un 2-0 en los últimos 5 minutos en casa; ayer la historia se repitió y nos dieron vuelta al marcador 2-1 con una facilidad pasmosa.
La gestión rota de Chaurant y el caso de Enderson Torrealba 🧊
Señor Oswaldo Chaurant, aquí es donde la situación se vuelve insostenible y queda claro que usted perdió el norte y la armonía del grupo hace rato. Es increíble que haya tenido "borrado" a Enderson Torrealba, un extremo que usted mismo marginó, para luego meterlo de urgencia con el 2-1 abajo esperando que le "salvara las papas" en un incendio que usted mismo provocó con sus cambios erráticos. Sacar a Femia, que era el único con criterio, y a Oscar Rojas para meter a Umbría y Morillo solo terminó de romper al equipo. Ver a Torrealba entrar después de estar en el olvido es la prueba fehaciente de que no hay un plan, hay desesperación. Usted no sabe leer los cambios y ayer, una vez más, se le enfrió el pecho al equipo bajo su mando, permitiendo que un Monagas que no jugaba a nada terminara matando el juego con el 3-1 definitivo.
El ADN guerrero no se negocia: Es hora de dar un paso al costado 🚪
Lo que más duele es la apatía de los jugadores; tipos que no saben dormir un juego, que no arman una jugada y que al primer tropiezo se desmoronan por completo. Eso mancha el legado y la casta de este estado donde se lucha y se guerrea siempre. Ayer, en lugar de ser los "Guerreros de la Montaña", fueron los "Cobardes del Frío"; caminaron la cancha y no sudaron la camiseta como se debe. Señor Oswaldo Chaurant, le agradecemos el ascenso a Primera, pero ya basta de experimentos y de seis fechas sin un rumbo claro. Si se hacen mal las cosas, no se pueden esperar resultados positivos, y hoy la realidad es que el ciclo está agotado. Por el bien de los colores que amamos, dé un paso al costado, cierre la puerta y deje que alguien más recupere la identidad que usted permitió que se perdiera. Muchas gracias por todo, pero esto no se aguanta más.