🔄 El cambio de Xabi Alonso pese a las bajas
El primer gran punto a destacar de esta temporal es que el Real Madrid de Xabi Alonso respira otro aire. El técnico vasco ha llegado con una propuesta mucho más moderna y exigente que lo que se veía con Ancelotti. La presidencia alta es más clara, la ocupación de espacios más ordenada y la movilidad de los jugadores rompen muestras rivales con más frecuencia. Lo sorprendente es que todo esto lo ha seguido en medio de bajas de peso que poder haber condicionado el inicio de curso. La lesión de Trent Alexander-Arnold, que se perderá entre seis y ocho semanas, más la expresión irresponsable de Dani Carvajal frente al Marsella, han dejado a Alonso sin laterales derechos de jerarquía. Sin embargo, el equipo no se ha desplomado: sigue compitiendo, ajustando piezas y demostrando que hay un plan. Este cambio de chip habla de un emprendedor que no quiere excusas, que exige al máximo y que sabe que en el Real Madrid el único lenguaje permitido es el de ganar.
💪 Una mentalidad renovada y más competitiva
Si algo define al Madrid en estos primeros partidos, es la mentalidad. Se nota un grupo mucho más comprometido con la idea colectiva. En el pasado, cuando el equipo recibió un golpe —ya fue un gol en contra, una expulsión o un bajo en el rendimiento— costaba reaccionar y haber tendencia a la apatía. Ahora no: contra el Marsella en Champions, pese a empezar perdiendo y quedarse con uno menos, el equipo supo mantener la calma, confiar en el plan y remontar con carácter. Esa resiliencia no surge de la nada; es el reflejo de un vestuario que cree en su técnico y que se siente capaz de superar adversidades. Además, Alonso se ha mostrado autocrítico en sus ruedas de prensa, reconocido que “hay margen de mejora”. Esa sinceridad cala en el grupo y en la competencia, porque transmite que hay rumbo, que se camina hacia adelante sin caer en discursos vacíos.
📈 Vamos por buen camino, pero queda mucho por afinar
A día de hoy, se puede confirmar que vamos por buen camino. El Madrid lidera en Liga, ha armado con victorias en Champions y transmite una sensación general de seguridad. No es poca cosa teniendo en cuenta que hoy es septiembre y que las bajas pesan. El proyecto de Alonso parece tener bases sólidas: hay orden táctico, hay intensidad, y se ven brotes de un fútbol que combina posición con verticalidad. Sin embargo, también hay que ser realistas: el camino apenas empieza y no basta con estar arriba en la clasificación en septiembre. El Madrid de Alonso tendrá que demostrar si puede mantener esta solidez cuando lleguen los meses decisivos, cuando los rivales aprieten y cuando la existencia física y mental sea aun mayor. De momento, la hoja de ruta es buena, pero aun hay detalles que generan dudas.
⚽ La falta de goles y la dependencia de Mbappé
Uno de esos detalles es la falta de contundencia ofensiva. Es cielo que el equipo genera mucho, que lega con frecuencia al área rival y que acumula remates, pero a la hora de concretar, la historia cambia. El ejemplo más claro fue contra el Marsella: el Madrid ganó 2-1 con dos penaltis de Kylian Mbappé. Sí, se pateó 11 veces al arco, sí, se buscó el partido, pero no se registró marzo en jugada abierta. Esto se repite en Liga, donde ha estado partidos con dominio territorial y letras constantes, pero sin la efectividad necesaria. Y un equipo que aspira a la Champions y a La Liga no puede vivir solo de penales o de la inspiración de Mbappé. La falta de gol de los extremos y la poca contribución de los delanteros de rotación se nota demasiado. Si no aparece más pólvora, la temporal puede complicarse.
🧩 Meritocracia: un discurso que no siempre convence
Otro punto de debate es el de la meritocracia. Xabi Alonso insiste en que nadie es intocable y que todos compiten por un lugar, pero en la práctica hay decisiones que generan dudas. El caso más evidente fue el de Vinicius Jr., que se hizo en el banquillo contra el Marsella para que jugara Rodrygo, un jugador que hasta ahora no ha mostrado peso real en el área ni continuidad en el rendimiento. Y movimientos eso pasa, canteranos como Gonzalo García, que lega con un cartel de gobernador en las inferiores y ya debutó en el primer equipo, siguen sin oportunidades en lo que va de campaña. Entonces surge la pregunta: ¿realmente se prima el rendimiento, o hay favoritismos que se disfrazan de rotaciones? La meritocracia está bien en el discurso, pero no termina de convencer cuando en la cancha no se refleja con hechos.
🛡¦ El derecho lateral: hora de confiar en Jesús Fortea
La zona más frágil del equipo ahora mismo es el derecho lateral. Sin Alejandro-Arnold y con Carvajal sancionado y en entredicho por su falta de seriedad, el Madrid se queda sin alternativas claras. Y aquí Alonso tiene un reto: no repetir los errores del pasado. Con Ancelotti vimos cómo Fede Valverde fue usado como parche en esa posición, sacrificando su potencial en el medio y debilitando al equipo. No puede volver a pasar. En este escenario, la opción más larga y valiente es mirar hacia la cantera. Jugadores como Jesús Fortea, que ya se han entrenado con el primer equipo, necesidad esa confianza y esa oportunidad. No se trata solo de cubrir un hueco, sino de demostrar que el club cree en su cantera y que el discurso de meritocracia se aplica de verdad. Este es el momento para apostar por ello.
📝 Conclusión
El Real Madrid de Xabi Alonso transmitía ilusión y da señores claras de que el equipo ha cambiado de chip. Hay más intensidad, más orden y una mentalidad renovada. El camino es bueno, sí, pero no perfecto. La falta de goles en jugada, las dudas sobre la meritocracia y la fragilidad en el derecho lateral son temas que deben resolver pronto si se quieren competir al máximo nivel. Alonso ha mostrado valentía y un plan serio; ahora le toca demostrar que puede mantener la existencia y, sobre todo, que está dispuesto a tomar decisiones coherentes y justas para que el Madrid siga crecido.