El Bocha Batista presentó la convocatoria oficial para los dos últimos partidos de las Eliminatorias rumbo al Mundial. Dos finales que marcarán si Venezuela logra el histórico repechaje o si, una vez más, nos toca ver el torneo desde afuera.
Y aunque la lista generó expectativa, la verdad es que no sorprende. Conocemos a Batista y sabemos cómo arma sus convocatorias: apuesta por lo seguro, no arriesga demasiado y suele repetir nombres. Lo que sí resulta imperdonable es que, en una “lista amplia”, se queden fuera jugadores que claramente merecían estar. Ese es el verdadero pecado de esta convocatoria.
🧤 Arqueros: cuatro para un solo puesto
Batista sorprendió llevando cuatro arqueros, algo que no suele hacerse porque generalmente tres bastan. Y si nos ponemos serios, incluso dos serían suficientes para afrontar un par de partidos. Pero vamos con nombres:
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Rafa Romo continúa como titular indiscutido. Más allá de que se decía que llegaba con poco ritmo para los últimos choques ante Argentina y Colombia, sigue siendo el arquero que transmite más seguridad y jerarquía bajo los tres palos.
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Wilker Fariñez vuelve tras un largo tiempo de ausencia, y lo hace con méritos. En Águilas Doradas ha sumado minutos, ha tenido regularidad y acumula varios partidos con el arco en cero. Bien ganado el regreso.
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Alain Baroja también aparece en la lista. Su experiencia y la continuidad que ha tenido en Always Ready de Bolivia lo hacen un nombre válido para el rol de tercer portero.
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La sorpresa fue Christopher Varela, primer arquero del Futve en ser citado en este ciclo. Su convocatoria es un guiño al torneo local, aunque deja la sensación de ser más simbólica que necesaria.
Aquí es donde surge el debate: ¿para qué llevar cuatro arqueros? Hubiese sido más lógico darle esa plaza a alguien como Samuel Apajo, un guardameta joven que representa futuro. No es cuestión de llenar cupos, sino de construir algo que trascienda más allá de dos partidos.
🛡️ Centrales: sobran diestros, faltan zurdos
En mi visión lo ideal era 5 centrales, con equilibrio entre perfiles: tres diestros y dos zurdos. Pero Batista decidió llevar seis y el resultado no convence: Ferraresi, Wilker Ángel, “Pipo” Vivas, Makoun, Chancellor y Josua Mejía.
Lo primero que llama la atención es el regreso de Jhon Chancellor, a pesar de sus problemas físicos. No es que no tenga jerarquía, pero la convocatoria sorprende porque parecía descartado por lesión. Luego está el caso de Josua Mejía, un central que para mí no está al nivel de una Eliminatoria sudamericana: deficiente en marca, flojo en salida y sin la personalidad necesaria para este tipo de partidos.
Lo más grave es lo que falta. Bianneder Tamayo sigue sin aparecer, y es de los pocos centrales zurdos con proyección que tenemos. Tampoco se consideraron nombres como Teo Quintero (Holanda) o Teo Gutiérrez, ambos jóvenes y con perfil zurdo.
Así quedamos con 4 centrales diestros y apenas 2 zurdos. Cuando miras un plantel que busca competir de verdad, ese desequilibrio pesa mucho. Porque al final, no se trata solo de nombres, sino de cómo se construye una defensa balanceada.
🏃♂️ Laterales: regreso con dudas en la izquierda
En los costados tampoco hubo grandes sorpresas. La novedad fue la vuelta de Ronald Hernández, que vuelve después de mucho tiempo ausente por lesiones y bajo rendimiento. En la MLS con Atlanta United ha tenido rodaje y buenas actuaciones, y eso lo justifica. Su retorno, al menos en la derecha, es positivo.
Pero otra vez el problema está en el costado izquierdo. La ausencia de Alessandro Milani es difícil de justificar. Es de los pocos laterales izquierdos naturales en nuestro radar, ya está jugando en la Serie B italiana y, aun con poca experiencia, representaba una opción válida.
Batista prefirió insistir con lo de siempre: 3 laterales derechos y apenas 1 izquierdo. Claro que muchos pueden jugar a pierna cambiada, pero eso no es un plan, es un parche. Y a estas alturas, seguir improvisando en un puesto históricamente débil es jugar con fuego.
⚙️ Contención: cantidad para tapar huecos
Aquí la lista es larga:Tomas Rincon, Cristian Casseres jr, Carlos Faya, José “Brujo” Martínez, Daniel Pereira, Jorge Yriarte y Leonardo Flores. Siete mediocentros en total, todos diestros.
Hay que empezar con lo positivo: Carlos Faya finalmente aparece. Lo defendí hace mucho y me alegra que tenga su espacio. Lo del Brujo Martínez era casi seguro, aunque llegan dudas sobre su estado físico. Daniel Pereira se suma con minutos en Estados Unidos, e incluso Jorge Yriarte aparece con lógica.
El punto flojo es Leo Flores, que en Bucaramanga no ve casi acción. Su convocatoria parece más relleno que una verdadera solución.
¿Y qué pasa con Yangel? Su ausencia se cataloga como “importante”, pero siendo sinceros: más allá de que juega en el Girona, con la Vinotinto hace mucho que no ofrece un partido de 7 puntos hacia arriba. Siempre quedó a deber. No es un drama como lo pintan. .
🎨 Creativos: zurdos que se extrañan
En esta zona, lo que más dolió fue no ver a Juanpi Añor. De los pocos zurdos creativos que tenemos y que aportan conducción, visión y experiencia. Su ausencia es, para mí, una falta de respeto futbolística.
Al final quedaron Jefferson Savarino y Telasco Segovia, con David Martínez como comodín. Sí, David también es zurdo y puede actuar allí, pero no es un clásico “10”. Es versátil, con capacidad para jugar por dentro o por banda, pero no es el conductor puro que sí representa Juanpi.
La Vinotinto vuelve a quedar con un vacío en la generación de juego. Y en partidos donde los detalles marcan, no tener ese zurdo conductor puede costar caro.
⚡ Extremos: la injusticia de Chacón
Aquí se encendió la polémica. Batista convocó a Soteldo, Eduard Bello, Jhon Murillo y Matías Lacava.
Lo de Soteldo es arriesgado: viene de lesión, y aunque su calidad es indiscutible, el físico es la gran incógnita. Murillo tiene experiencia, eso no se discute. El problema está en los otros dos.
Eduard Bello no aporta nada que no sepamos ya, y su inclusión parece más por inercia que por méritos actuales. Y lo de Matías Lacava es, directamente, un escándalo: no es titular en Corea, tiene poco rodaje y aún así aparece en esta lista.
El gran sacrificado fue Yerson Chacón. Venía de una buena temporada, siendo protagonista incluso en fases previas de Europa League, y lo dejaron fuera. Aquí es donde la convocatoria se vuelve imperdonable: en una lista tan amplia, excluir a uno de los extremos más en forma por meter a jugadores sin ritmo no tiene justificación.
🎯 Delanteros: ni tan calvo, ni con dos pelucas hagame el favor
En el ataque, la baja fue Cádiz por lesión, y en su lugar entró Kevin Kelsy, un movimiento justo y merecido. Kelsy está creciendo, tiene físico y es una carta de futuro.
El problema está en lo que falta. Con una lista tan amplia, era lógico incluir otro delantero más. El candidato natural era Alejandro Márquez. Y aquí lo digo claro: Márquez no es ni Ronaldo Nazario ni Erling Haaland, no nos engañemos. Pero es delantero. Punto. Y cuando te estás jugando la vida en dos partidos, tener otro “9” natural no es un lujo, es una necesidad.
Batista prefirió llenar la lista en otras zonas y dejar corta la delantera. Una apuesta que puede costar.
📝 Reflexión final: fe, dudas y un rosario en la mano
La convocatoria del Bocha Batista refleja lo que ya sabíamos: listas conservadoras, poco riesgo y más de lo mismo. Lo que no tiene perdón es que, en una “lista amplia”, se queden fuera tantos nombres que estaban listos para aportar.
Ausencias como las de Chacón, Milani, Tamayo o Juanpi no tienen explicación. En su lugar aparecen jugadores sin rodaje, con perfiles repetidos o que simplemente no convencen.
Sí, hay puntos positivos como la llegada de Faya, el regreso de Ronald Hernández o la convocatoria de Kelsy. Pero en balance, la lista deja más dudas que certezas.
A estas alturas, lo único que queda es aferrarse a la fe. Tener el rosario en la mano y confiar en que, aun con todas estas grietas, esta Vinotinto logre lo que nunca antes: estar en un Mundial.
Vamos Vinotinto. 🇻🇪