Trujillanos vuelve a ocupar el centro del debate tras confirmarse oficialmente la lista de bajas que no continuarán en la plantilla de cara a la temporada 2027 en primera división. Con la permanencia garantizada y la cabeza fría, corresponde repasar nombre por nombre estas salidas, evaluando con criterio deportivo lo que dejaron en el campo y la coherencia de cada decisión asumida por la institución.
La Salida del Banquillo: Fin del Ciclo Técnico ⚽🧠
La primera baja confirmada fue la del director técnico Mariano Echeverría junto a su preparador físico Nicolás Casanova. En lo estrictamente futbolístico, el rendimiento colectivo bajo su mando no experimentó una transformación real ni ofreció una identidad clara sobre el césped; la permanencia en la categoría terminó concretándose más por apariciones individuales y desenlaces agónicos que por una estructura táctica sólida. A esto se sumaron episodios lamentables de soberbia e incomprensión hacia la idiosincrasia del balompié trujillano y su afición. En un club con nuestra tradición, el respeto al seguidor es innegociable, y el proceso técnico no estuvo a la altura de la exigencia institucional.
La Legión Argentina: Rendimientos y Casos Particulares 🇦🇷📋
El balance del contingente argentino deja sensaciones encontradas y casos muy específicos de análisis:
Gabriel Atamañuk: No cuenta para 2027, aunque debe cumplir contrato hasta diciembre mientras el club responde por su proceso médico. Sigue recuperándose de la rotura de ligamentos cruzados que sufrió en su único partido jugado el 1 de agosto.
Axel Abet: Deja una interrogante abierta sobre su partida, pues mostró condiciones para aportar mayor solidez en el mediocampo y logró consolidar un acople interesante al lado de Kevin González pero cumplirá contrato hasta diciembre. Próximamente se operará del tabique nasal, proceso médico del que se hace cargo la institución.
Nicolás Femia: Cerró una etapa gris marcada por la irregularidad; demoró mucho en adaptarse al ritmo del fútbol nacional y la espera ofreció un rendimiento bastante pobre en la generación de juego.
Diego Nakache: Un caso muy similar al de Femia. Le tomó demasiado tiempo entrar en dinámica competitiva y aportó muy poco para lo que se esperaba de un jugador importado.
Agustín Araujo: Representa la baja más discutible del grupo extranjero. Su perfil como extremo desequilibrante y su pegada a pelota parada significaban un recurso valioso en un plantel escaso de especialistas en la materia.
Salidas Nacionales: Cesiones, Rendimiento y Mercado 🇻🇪🏃
En la nómina de futbolistas locales e internacionales de la zona, el movimiento de altas y bajas responde a diversas realidades contractuales y deportivas:
Brayan Morales: Concluye su etapa en condición de préstamo para reintegrarse a las filas del Deportivo La Guaira. Su escasa continuidad y la falta de minutos en la rotación hacían previsible el término del acuerdo, más aún considerando su condición de jugador internacional con la selección de Palestina.
Leomar Mosquera: Protagoniza una de las salidas más llamativas de este mercado. Su buen trato de balón y calidad técnica despertaron el interés de varios equipos del fútbol venezolano que buscaron hacerse con sus servicios.
Josué Vivas: Finaliza su ciclo tras un torneo donde la irregularidad en su nivel futbolístico no le permitió afianzarse ni ofrecer soluciones definitivas en su demarcación.
José Rivas Gamboa: Referente y orgullo de Valera, atravesó una campaña compleja en el regreso a la categoría de oro. Aunque en el Torneo Clausura mostró una ligera mejora en la dinámica de juego, el factor físico y el esquema empleado por el cuerpo técnico saliente no le permitieron tener la continuidad ni la utilización táctica ideal para explotar sus virtudes en el área rival.
Reflexión Final 🟡🟤
Esta reestructuración profunda en la plantilla no es una simple limpieza de nombres; representa el primer paso indispensable para corregir los desaciertos que mantuvieron a la institución al borde del abismo. Desprenderse de piezas que no rindieron o que no encajaron en la exigencia del club es una decisión madura, pero el verdadero reto de la directiva radica en cómo suplir estas ausencias. Para encarar la temporada 2027 con aspiraciones reales y no volver a sufrir con el fantasma del descenso, Trujillanos necesita criterios de fichaje rigurosos, incorporar futbolistas con rodaje y estructurar un proyecto deportivo respetuoso con la historia del club.










